«Encontramos que los opioides no presentaban ninguna ventaja con respecto a los medicamentos no opioides para el dolor, el funcionamiento o la calidad de vida de los pacientes con un dolor de osteoartrosis», señaló el Dr. Erin Krebs.
«Los mayores daños son la muerte accidental, la adicción y la dependencia física», explicó el Dr. Erin Krebs.